Se actualiza solo
Las conversaciones, los correos y los cambios de estado entran al CRM sin que nadie tenga que teclearlos.
En 30 minutos revisamos tu proceso comercial y detectamos qué se puede automatizar primero.
Centralizamos clientes, conversaciones, oportunidades y procesos en un CRM que tu equipo sí utiliza, porque se actualiza prácticamente solo.
Las conversaciones, los correos y los cambios de estado entran al CRM sin que nadie tenga que teclearlos.
Etapas claras, criterios de avance definidos y un siguiente paso visible en cada oportunidad.
Sin duplicados ni fichas a medias. Cuando el CRM refleja la realidad, el equipo empieza a usarlo.
Revisamos qué información manejas hoy y dónde está repartida
Definimos etapas, campos y criterios que reflejen cómo vendes de verdad
Se traslada y se limpia la información existente, sin duplicados
El CRM queda enlazado con tus canales y herramientas actuales
Casi nunca. Trabajamos sobre el que ya usas siempre que sea razonable. Solo proponemos cambiarlo cuando es el propio CRM el que impide avanzar.
Es un punto de partida perfectamente válido. Se estructura lo que ya tienes y se migra sin perder histórico.
Lo mínimo. La idea es justo la contraria: que tengan que hacer menos cosas a mano de las que hacen ahora.
Si la respuesta honesta es «más o menos», merece la pena revisarlo antes de automatizar nada encima.